El pasado 15 de agosto, en la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María y Día de la Vida Consagrada, más de 60 religiosas y religiosos de la Diócesis de Linares peregrinaron hasta la localidad de Nuestra Señora del Tránsito en Putú, para celebrar junto a la comunidad parroquial su fiesta patronal.
En este contexto tan significativo, y al coincidir con su día patronal, el templo fue declarado Templo Jubilar, como parte de las celebraciones del Centenario de la Diócesis de Linares, otorgando a esta jornada un carácter profundamente espiritual y festivo.
La celebración central fue una hermosa Eucaristía, presidida por Monseñor Tomislav Koljatic y concelebrada por el P. Guillermo Rojas, párroco de Putú, junto al P. Gonzalo Aravena, P. Raúl Moris, P. José Ulloa, y los Padres Wempi y Agustinus, misioneros de la Sagrada Familia. Durante la misa, las hermanas y hermanos consagrados renovaron sus promesas con profunda emoción y gratitud, recordando con fervor su primer “sí” al llamado del Señor.
Cada comunidad de la parroquia se hizo presente con significativas ofrendas, que representan su identidad y el amor particular que profesan a la Virgen del Tránsito. En un momento especial de la liturgia, se rindió homenaje a los testigos de fe, vivos y difuntos, que con su entrega y servicio han marcado la historia de la vida cristiana en estas tierras putuganas.
Las religiosas, agrupadas en CONFERRE Diocesana, manifestaron su profundo agradecimiento por la hospitalidad del Padre Guillermo y de toda la comunidad de Putú, por su hospitalidad y testimonio de fe viva, destacando que en cada gesto y detalle se sintió el cariño, la acogida fraterna y la comunión eclesial.
Esta jornada fue signo elocuente de unidad, gratitud y esperanza, donde la vida consagrada se unió al pueblo de Dios en una misma alabanza a la Virgen, celebrando juntos el camino recorrido y renovando fuerzas para seguir anunciando el Evangelio en el espíritu del Centenario, animados para seguir juntos sembrando las semillas del Reino en tierras maulinas.
La jornada concluyó con un rico almuerzo de camaradería, donde las risas, la fraternidad y la comunión continuaron siendo el eje del encuentro.
Nota Diócesis de Linares
